De la raíz al alma

EL ORIGEN

 

De un diagnóstico a un propósito!

Hace unos años, mi vida era un torbellino. Trabajaba jornadas de 12 horas, atrapada en el caos del confinamiento, y me había propuesto una dieta estricta para controlar mi cuerpo. Pero no funcionó como esperaba. Sin apenas moverme, subí 8 kilos, y cuando llegó el momento de volver al trabajo, decidí bajarlos a toda costa. Comía ‘limpio’ —plancha, hervido, casi sin carbohidratos—, pero algo no encajaba. Bebía agua sin parar, justificándolo con el calor sofocante. Comía más de lo habitual, pensando que tantas horas de esfuerzo lo merecían. Iba al baño constantemente, pero claro, ‘es que bebo mucha agua’, me decía.

Entonces empezó lo extraño. Bajé de peso rápido, asumí que la dieta funcionaba, pero no paraba. En menos de dos meses, me vi en 43 kilos, frágil, agotada, a un mes de cumplir 30 años. Sabía que algo estaba mal, muy mal. Me hice una analítica y llegó el golpe: Diabetes Tipo 1. Fue devastador. Pensé que mi vida se reduciría a evitar azúcar y pincharme insulina,  pensé que estaría atada a reglas para siempre. Pero entonces conocí a una enfermera que cambió todo. Con una calma que aún recuerdo, me dijo: ‘El diabetes lo tienes que incluir en tu vida. Él se adaptará a ti, no tú a él’. Esas palabras fueron luz en la oscuridad.

De ahí nació Nourjoy. Me negué a vivir encadenada a restricciones, a sobrevivir en lugar de prosperar. Mi filosofía se forjó en ese momento: la salud no tiene que ser un castigo ni una lucha constante.

La naturaleza tiene respuestas —raíces, hierbas, vida— y la ciencia puede darles alas. Juntas, pueden devolvernos la libertad de cuidarnos sin perdernos a nosotros mismos. Esa fue la chispa. Eso es lo que creemos, y eso es lo que somos.

 

EL VIAJE

Con ese fuego encendido, reuní a un equipo de soñadores: botánicos, científicos, personas que creen que la salud no debería ser un castigo. Juntos,  donde la naturaleza enseña y la ciencia perfecciona. Cada frasco de Nourjoy lleva hierbas, raíces y estudios rigurosos, pero también algo más: la rutina que me salvó. Aprendí que pequeños hábitos —un suplemento bien pensado, un momento de calma— podían cambiarlo todo. Eso es lo que creamos para ti.

 

LA PROMESA

Nourjoy no es solo una marca; es una forma de vivir, un susurro suave que te dice que no tienes que rendirte para estar bien. No te pedimos dietas imposibles, reglas que te aten ni esa perfección agotadora que nunca llega. Te ofrecemos algo más simple, más humano: suplementos que hacen fácil lo que realmente importa, una rutina saludable que no pesa, que te deja brillar. Mi diabetes me rompió al principio, pero luego me enseñó algo profundo: no se trata de ser perfecto, sino de ser constante, de encontrar un ritmo que te devuelva la vida en lugar de quitártela.

Imagina despertarte cada día sin culpa, tomando un frasco de Nourjoy sabiendo que la naturaleza y la ciencia están de tu lado, trabajando juntas para que tú no tengas que luchar solo. Queremos que sientas esa chispa: la de construir tu propio equilibrio, paso a paso, con alegría, sin restricciones. Que cuidarte sea como abrir una ventana en primavera, un regalo que te das porque lo mereces, no una carga que arrastras porque ‘debes’. Esto es lo que soñé cuando todo parecía perdido, y esto es lo que queremos para ti: una vida plena, saludable, tuya.

 

EL FUTURO

Miramos adelante con un sueño: un mundo donde nadie se sienta atrapado por su salud. Queremos que Nourjoy sea el comienzo de un movimiento, donde las rutinas saludables sean tan naturales como respirar y tan poderosas como la ciencia que las sostiene. Juntos, podemos redefinir el bienestar, desde la raíz hasta el alma.

Esto es Nourjoy: una historia, una misión, un movimiento. Únete a nosotros y descubre cómo una rutina sencilla puede cambiarlo todo.